Hay que tener muy poca verguenza

La verdad es que en este carnaval romano somos más chulos que nadie. Mira que cuesta trabajo montar una agrupación: que si reunir a un grupo de gente más o menos comprometida con más o menos oido (más o menos...), instrumentistas, componer un repertorio, ensayarlo durante meses, o sea, que os voy a contar, la caña.

Pues nada, a pesar de todo lo complejo que eso resulta, es lo único que medianamente funciona y realmente es lo que sostiene desde hace años la fiesta; y sin embargo, con lo sencillo que es que un grupo de gente (ya sean jóvenes o menos jóvenes) decidan tirar del baul de la abuela o irse a un chino a comprarse un traje de mosquetero por unos pocos eurillos, se vistan así todos juntos, se tomen cuatro copichuelas y se "jarten" de reir, bailar y de jod.., y lo que puedan, pues nada señores, eso como que no va con este pueblo.

Digo todo esto, porque realmente la capacidad de crecimiento de las comparsas y chirigotas de concurso es claramente limitada. Se crean nuevos grupos, si, pero a costa de la disolución o unión de otros, y el resultado final del crecimiento carnavalesco es bajo.

La solución ideal pasaría por un mayor nacimiento de agrupaciones ilegales, algo más informal y de calle, algo más próximo a las posibilidades del profano en la materia. Actualmente tenemos algunos grupos callejeros, pero no es el modelo al que me refiero. Esos grupos son ilegales, porque no desean concursar pero no por otra cosa, pues tienen tanta o más calidad y ensayo que muchas agrupaciones oficiales. Con ello no quiero decir que de repente deban hacerlo mal, ni mucho menos. Ellos se han decantado por esa opción, y yo lo comparto, admiro y a la vez me alegro por ellos.

Pero lo que yo desearía es ver también en la calle gente con otro planteamiento más básico, menos elaborado (que por ello no quiere decir que sea peor). Una alternativa podría ser lo que conocemos todos como cuarteto (o quinteto o sexteto, que más da). Sin duda esta opción es la más asequible de todas: hace falta muy poca gente, muy pocos instrumentos (con un par de claves, vale), muy poco repertorio (con una pequeña parodia y unos cuplés, vale) y sobre todo, (como decía el titular) muy poca verguenza.

Posiblemente sea esto, la verguenza unida al desconocimiento, lo que hace que no se monten grupos de este estilo, pero creo que no es tan difícil. Si algunos, fuera del circuito carnavalero, se atrevieran posiblemente al año siguiente podría arrastrar a más gente.

No se, os imaginais a gente de la peña El Narro cantando en la calle o los Apretacroquetas o los TAPtece o a gente del coro Juan del Encina disfrazada del coro Juan del Encina, por decir algunos. Sería cojonudo.

Y si no pueden ser gente ajena al carnaval, pues antiguos chirigoteros o comparsistas que por algún motivo hayan dejado sus agrupaciones, creo que tienen todos los ingredientes para lanzarse. Insisto solo hace falta tener muy poca verguenza. Ejemplo de ello, lo tenemos con la actual "chirigota acuartetada" de los antiguos Escocios.

No es tan dificil, y además buenos ejemplos de cuartetos tenemos en nuestro carnaval. El primero en lanzarlo fue Zapa, que salióun par de años en plan "exhibición" en el concurso y luego más tade hizo otro para la calle. Y como no un cuarteto que hizo gente de los plazoletos, y que causó una gratisima impresión. Incluso en esa categoria podría incluir un cuarteto que hizo el Corzo y en el que aparecía el solo vestido de flamenco, con un par...

Os dejo algunos videos de aquello, cuya calidad de conservación aunque no es buena, creo que es bueno difundirlos pues sirve para demostrar lo que hablo.





Reacciones:

0 comentarios: