Una cuestión de horarios


Hace ya años cuando nuestro concurso de comparsas (entonces no se diferenciaban de las chirigotas) contaba con poco más de 7/8 agrupaciones, cuando no había semifinales y por tanto la actuación se limitaba al viernes de carnaval en el vetusto y añorado Teatro Maria Luisa, actuar el último en el concurso constituía todo un privilegio.

Cualquier grupo que llevara un repertorio con posibilidades de alcanzar un premio anhelaba con que le tocara posición en el sorteo. Y es que actuar los últimos daba como un plus a la sorpresa final, y quedaba como un poso final de regusto al público y jurado (ojo, insisto, siempre que el repertorio fuese de calidad), que te daba como un empujoncito adicional para alcanzar el primer puesto.

Hoy en día no lo tengo tan claro, y creo (y no me equivoco) que actuar en las últimas posiciones de la final es algo que las agrupaciones no desean.

La final es larga, muy larga. Es un día laborable y empieza muy tarde, demasiado tarde.

Esto provoca que conforme avanza la madrugada el patio de butacas empieza a llenarse de huecos vacíos (algo impensable en los 90).

Lo cierto es que esto no es bueno para el espectáculo ni para la fiesta, y no deja de ser algo desalentador para los grupos afectados, después de tanto esfuerzo y después de conseguir la siempre difícil meta de colarse en la final.

Entiendo que esto es algo a meditar, a pensar y a buscar ajustes para próximas ediciones, que de alguna manera minimicen este problema

Creo que es fundamental seguir manteniendo la final el jueves, aunque al día siguiente hay que trabajar, pues de esa manera no se “pierde” la noche del viernes, por lo que yo no tocaría el día.

Reducir la final en cuanto a volumen de agrupaciones tampoco creo que sea buena idea. Tres grupos por modalidad por ejemplo, creo que sería ajustar demasiado la participación y generaría más inconvenientes que ventajas.

Un aspecto que creo que si se puede tocar es el horario. Las 10 de la noche de un jueves de invierno para ver un espectáculo que dura unas 5 horas es muy tarde. Hay quien dice que ponerla antes genera problemas para la gente que trabaja. Yo, esa justificación no la tengo tan clara. Si alguien trabaja y sale a las 8, tanto problema le supone si la final empieza a las 10 como si empezase a las 9, pues seguro que en ambos casos tendría que pedir permiso en su trabajo para ausentarse antes.

Las 22 horas estaban justificadas cuando retransmitía nuestra final por Canal Extremadura, pero ahora visto que ya eso no se puede (que esa es otra...) no tiene sentido mantener ese horario tan tardío, pues no beneficia a nadie o a caso nadie.
Al margen de ese adelanto de horario, habría que valorar la oportunidad de algunos otros ajustes:

1.- ¿Poner en las bases un tope máximo de tiempo por actuación, y penalizar quien lo rebase? Es estudiable, aunque no lo tengo muy claro.

2.- ¿Poner en las bases un tiempo máximo de montaje y desmontaje del forillo? Esto lo tengo menos claro aún, aunque también es un punto a valorar.

De momento, lo que si se puede hacer es, ser muy estrictos y escrupulosos con las puntualidad de los horarios. Cuando la Tele venía había que ajustarse al minuto al horario que ellos marcaban. Absolutamente estricto y todos cumplíamos, por lo que si entonces se podía, ahora también.

Me comentan que una semifinal empezó media hora más tarde. No se cual sería el motivo, pero este retraso es algo injustificable. Si la final empieza a las 22 horas, a las 22 horas ya debe estar sonando la voz en off.

Tampoco tengo muy claro que sea necesario un descanso de 30 minutos. Con 15 o 20 minutos da tiempo de echar la meadita, el cigarrito y un par de cruzcampos fresquitas.

Pero bueno, esto son cosas a valorar para el año que viene que espero que no caigan en el olvido.

De momento, ¡disfrutemos del espectáculo!
Reacciones:

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Totalmente de acuerdo. Hay q regular ambos tiempos. Lo de las sanciones, siendo leves, para no penalizar en exceso, me parece coherente.

Anónimo dijo...

Totalmente de acuerdo. Hay gente que con la calefacción se va quedando dormido, y a los del final no llega. Las 21:00 es una hora razonable.