¡Fuera caretas!

Cada vez entiendo menos el mundo que rodea a nuestro carnaval, o a lo peor, lo que ocurre es que cada vez lo entiendo mejor.

Y es que el tiempo coloca a cada uno en sus sitio, y la realidad está quitando las caretas que, durante tantos años, algunos han llevado puesta.

Uno de los grandes lastres que ha tenido y tiene nuestra fiesta es  la de verse envuelto en la trifulca política local, en servir de instrumento de enfrentamiento entre gobernantes y oposición, mientras que a nosotros los carnavaleros, los que solo concebimos esto como algo que, aunque nos apasiona en el fondo solo forma parte de nuestro ocio, nos pilla sin quererlo en medio de toda esa batalla politiquera.

Y es que hemos estado durante tantos años siendo manejados; porque unos apoyaban al carnaval y por ue otros no lo que querían, porque unos eran los buenos y los otros los malos. Pero la realidad demuestra que el interés por gobernar está muy por encima de la fiesta.

No quiero perder mucho tiempo acerca de que el próximo año no tengamos fiesta, aunque la verdad es que siento algo de decepción. He escuchado durante tantos años decir a nuestros actuales gobernantes, cuando estaban en la oposición, defender a capa y espada que el martes sea festivo que tenía mi pequeña esperanza que así fuera el año que viene, al caer la martir en sábado.

Pero está visto que no han querido arriesgarse. Es lo que hay. 

Yo soy de los que dice que aspiro y sueño a que llegue un momento en que el martes deba ser festivo, por que el pueblo así lo reclama y no por que un decreto de alcaldía  lo diga. Que la fiesta sea impuesta por tal o cual fuerza política no nos conviene para nada, pues eso lo único que nos sirve es para estar en la picota y para estar siendo cuestionado el carnaval, lo cual evidentemente resulta negativo.

Lo que está claro es que quien nos gobierna actualmente no ha podido apoyar el carnaval tal como lo reclamaba en la oposición. Hecho que puedo entender, pues no hay que olvidar que quien gobierna defiende lo que la mayoria quiere, pues aparte de lógico es la postura que más comodidad y votos les da. 

Pero al igual que les comprendo, que a mi que no me vengan con más patrañas. Si alguna vez vuelven a estar en la oposición, que no me vengan con cuentos, ni con sus disfraces de defensores del carnaval. Ya no vale, las caretas se han caido.

Y es que si hay algo positivo de toda esta historia, es que a ver si de una vez por todas la fiesta se vea librada de la política. Sin duda sería lo mejor que nos podía pasar, mejor incluso que el martes fuese festivo.
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